DIALOGAR CON LOS HIJOS
Retornare con anhelos al hogar de mis reminiscencias, ese es mi tesoro preciado, no existe lugar bajo el celaje terráqueo que mi estela hogareña; Negaré entre palacios y castillos más prefiero mi amado hogar, ahí el colorido del alba viste sereno y jadeante e innumerables fragancias cobijan la columna del hogar, los tiempos transitan venturosos y alborozantes, remembranzas nostálgicas fluyen sin cesar. Volver al aposento donde talle mis raíces, sentír el palpito cónsono estampado de longevidad, arrullarme en su naturaleza musitando el canto holgorio que unifica la fuente familiar, percibo en sus espacios el encanto risueño y radiante respirando la brisa sutil mixturante a dulce paz. ¡Quien sabrá! Las huellas que ornamentan y enternecen al hogar de mis recuerdos, cuando las noche evolucione declinarà la tempestad.