DIALOGAR CON MIS AMIGOS
Los impertinentes salen a relucir en los momentos menos indicados, deambulan por los ejes del pensamiento descaradamente, sus sitios estratégicos acampan en las redes de la tergiversación; laboran cizañas tejiendo disensiones para reseñarlas sobre la fuente pública. Sonríen ante lo insensible, se vinculan diplomáticamente en el círculo vicioso y no les importan la imagen que proyectan con sus actitudes. Un factor elemental es ganar indulgencia en los demás, intervenir en temas personales, asisten a cualquier eventualidad para avivar dudas e intrigas de forma difamante a veces otorgan silencio disfrazado de falacia. Quien no reconoce a estos personajes con dilemas y características boyantes, deduzco los esquemas danzantes y desafiantes del discernimiento humano.