Unamos nuestras voces pueblos del mundo entonando las notas de un alegre cantar de amor y Paz sin fronteras hacia la humanidad. Donde no hallan fronteras que nos limiten, decorar de tono a tono la melodia que representa la equidad entre las clases sociales; unidos por fortalecer la dignidad y libertad de nuestros pueblos. Deseamos que se disluya por el espacio nacional e internacional el aroma que entrelace a las personas en un sueño factibe de realizar.
¡Libertad! ¡No más violencia! Vivamos en paz sin entrar en polémicas que inquieten la conducta humana… Envainar la espada de la justicia, declamar a través de cualquier medio de comunicación impreso como radial la poesia en prosa que manifiesta el sentimiento de los 5 continentes que se niegan a vivir bajo la opresión, mortandad, conflictos bélicos, hambruna, genocidio, penuria, esclavitud.
¡Dios brille con su luz el destino del mundo! Levantemos la bandera de hermandad e interactuar como seres civilizados sea cual sea el aspecto fisico, social, idioma, dictamen, cultura, religión, mestizaje… respirar plácidamente el aire que esparce la naturaleza siendo merecedores de un trato justo, cordial, altruista, reciproco, humanitario… convivir bajo la gracia del Espiritu Santo… Desde mi ciudad natal Valera, Edo. Trujillo me despido atentamente, anhelo los mejores augurios para ustedes que son mis hermanos del alma; a la vez doy gracias al cederme un tiempo para leer o escuchar este escrito.
«La justicia es la reina de las virtudes republicanas, y con ellas se sostienen la igualdad y la libertad que son las columnas de este edificio
«Simón Bolivar».