DIALOGAR DE JURISPRUDENCIA
Siendo niño soñé con la grandeza, solté pinceladas creativas hasta las terribles esculturas del opio, círculo por el canal transcendente, invoquè la imagen del ayer. Extravié la sortija de la ilusión ante el altar futurista rastrié el manantial utòpico, navegué hacia celajes fondeados en un lapsus reblandeciente de mayo. Contemple la hoguera primaveral escalando peldaños cruce vértices indelebles orientados por la intrusión elemental. Forjo mis pasos entre rutas acequibles explorando tematicas inauditas, no estoy ecepto de equivocarme, capaz de rectificar mis errores analizando el pensamiento critico. Régulo José Santos ofrezco en mis tertulias un mensaje sustentable con destino afable sin exclusión social sino reflexivo. Cuánto ansio la imagen exacta de mis facetas adolescente y juventud, magnificos días entrelazados al tiempo del ayer con la infancia reciente. Tal vez entre paginas alteradas va el sentimiento y el de un halito destilando el teñido del matiz holgorio expuesto al boretarlo. Bajo el arco existencial la vida disonante entorno, recien concebida hasta divisarla.
Bienaventurado sea quien labra la tierra y cultiva el fruto que cosecha en la faz menguante. Bienaventurada la fuerza enigmática que inspira al caminante, transformando sus noches en alboradas radiante de luceros. Bienaventurada la naturaleza, los animales y el eco sonoro que se manifiesta para proyectar luces multicolor. Bienaventurado el joven que ignora los girasoles y el gemido del ser materno junto al jazmin herido. Bienaventurado el potro que explora el mundo y camina sin rencor en las venas. Bienaventurado el sustento espiritual que nos mantiene despiertos y activos, el pan compatartido con nuestros semejantes, descubriendo la huella humana del hambriento entre las brisas incipientes. Bienaventurado el pensamiento que se ancla en nuestro ser, cuando es humanizante el ademán y noble la sonrisa ancestral del árbol cultivado en zona escultural.
Quienes me adversan con sumo desagrado, despotismo, rivalidad, aniquilación, sarcasmo, rencor y fuerzas denigrantes los invito a que reflexionen sobre los hechos emprendidos sin que cometan errores al dar movimientos en falsos, osados o fuera de lógica. Entendiendo que no están de acuerdo con mi arte, religión y filosofía existencial. ¡Sabrán el motivo de sus descontentos! Temo salir a cualquier esquina para hacer diligencias laborales, ir a la plaza hacer diligencias laborales, a la plaza Bolívar a saludar y conversar con mis amistades. Percibo el menosprecio y el rumor atosigante que existe en mi contra. Salgo a la ciudad para cumplir con mi rutina sembrando el germen de la ufandad por doquier, sea cual sea la situación los considero mis amigos, presto a conciliar energías de forma filantrópica sin enjuiciar ni descalificar a nadie por las conjeturas emitidas. Creen que con comentarios insinuantes colmados de antipatía, cizaña e intrigas careciente de fundamento aúpan el desprestigio personal con testimonios falsos y pervertidos.