Tuesday, October 27, 2009

La moraleja es la instrucción rabina, el diamante místico de su amor más distante del sustento ofrendoso, imagen reluciente entre paraísos, la chapola como una nube carismática trozo de hiedra que diseña el pergamino de los insectos, seno diezmal del campo tajante fragancia y zumbida. La hiel es la epístola doliente, lo materno procede sin teñir aliento y néctar candente de las rosas, trasmutada en ebullición empírica – la recreación del hombre se ilustra en proezas – emanante de su dosel  enlutado céfiro de un panal con la faz reminiscente confortada del cuervo a lo íntimo. La ruta hacia lo bucólico y lejos del campechano, la dulzona y el nardo allegado aliciente, príncipe boyante  de efemérides efusivas.

Posted by SANTOS at 00:18:04
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